Los denunciantes explicaron que el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), cobra el derecho de acceso a la zona arqueológica y el precio es un poco más de $100, en tanto que Cultur cobra poco alrededor de $480 por los servicios que ofrece en el mismo sitio, como lo es el mismo parador, servicios sanitarios entre otras cosas.
Hace algún tiempo, justamente para ofrecer mayor comodidad a los turistas, se construyeron sanitarios en el interior de la zona arqueológica que a pesar que no estaban acorde al lugar nadie dijo nada ya que al final el servicio era lo más importante.
Hace poco más de tres meses que los sanitarios fueron clausurados solo porque se quemó el motor de la bomba que hace subir el agua al depósito, y desde entonces no se ha comprado otra, a pesar de los millones de pesos que Cultur obtiene de los boletos que se venden a unos 5,000 visitantes todos los días.
Cuentas de ingreso a Cultur por Chichén Itzá
De acuerdo con un cálculo respecto a lo que obtiene Cultur todos los días, suma de alrededor de $2.5 millones pero aún así no ha podido comprar un motor que cuesta menos $1,000, lo que significa que solo les interesa el botín que se obtiene de la zona y menos cumplir con su compromisos de ofrecer el servicio al que están comprometidos y que además es su responsabilidad.
En el caso de los baños que están ubicados en el edificio del parador, es decir, en la entrada de donde se venden los boletos, también están en pésimas condiciones, con varias instalaciones inservibles, pero hasta ahora nadie hace nada al respecto.
Quejas de turistas en Chichén
Los turistas y prestadores de servicios se ven obligados a salir de la zona arqueológica en busca de baños cercanos, y en muchas de las ocasiones ya no los dejan ingresar de nuevo, al menos que vuelva a pagar.
Los prestadores de servicios de manera constante reciben las quejas de los turistas, pero no pueden hacer nada para solucionar el caso, ya que es responsabilidad de Cultur, por lo tanto se les exhorta a que las denuncias las pongan en las redes sociales para que las autoridades se hagan cargo del asunto.
Respuesta de Cultur a las quejas por los baños en Chichén Itzá
A continuación el texto íntegro que Cultur envió como respuesta en relación con las deficiencias señaladas en Chichén Itzá:
“En relación con la nota publicada hoy en su rotativo bajo el título “Deficiencias en Chichén”, en la que básicamente se refiere a supuestas fallas en los baños de la zona y del parador, Cultur desea hacer las siguientes precisiones:
Los baños que están dentro del parador están funcionando de manera adecuada. Cuando eventualmente ocurre alguna falla en algún inodoro, mingitorio o llave, contamos con un equipo de mantenimiento que los repara a la brevedad posible. Si hay mucho visitante y se saturan, los visitantes son remitidos a otros que están cerca, en el área de servicios.
Los sanitarios que recientemente se construyeron dentro de la zona arqueológica, con autorización del INAH, no los edificó Cultur, es donación de un proveedor que tiene la concesión de las palapas en el sitio. Son baños nuevos que en efecto se abrieron temporalmente hace cinco meses, pero como presentaron muchas fallas se cerraron al poco tiempo. Siguen así y se abrirán al público hasta que cumplan con todas las especificaciones y sobre todo para “uso rudo”. Se espera que esto ocurra pronto, para dar una opción más a los turistas. No es porque se haya “quemado” un motor, es una reparación integral.
Cabe recalcar que Cultur no ha recibido esta obra y ni la recibirá hasta que estén funcionando adecuadamente.
Es importante recalcar que, cada seis meses, previo a las temporadas altas de visitantes, Cultur lleva al cabo un “mantenimiento preventivo profundo” de todos sus baños, precisamente para evitar posibles fallas. Son baños muy antiguos y por ello se tiene que hacer esta medida.
Por cierto, la foto que acompaña a la nota de referencia corresponde a los baños del parador, que, como ya se dijo funcionan de manera correcta, no a los nuevos que están dentro de la zona que están cerrados.
En cuanto a las tarifas de $480 que se cobra a los turistas, hay que señalar que éstas aplican para quienes no residen en México, para los que viven en el interior del país la cuota es de $168, en tanto que los yucatecos sólo pagan $85 que es lo que cobra el INAH; es decir, no pagan el derecho estatal.
En torno a la recaudación en Chichén, cabe recordar que desde administraciones anteriores no la hace Cultur, sino que corresponde a la AAFY.
Es importante mencionar que en el parador no sólo son los servicios de los baños, sino que también hay otros como: estacionamiento, seguridad -incluye cámaras de vigilancia-, ambulancias, paramédicos, medicinas, traslado y depósito final de los residuos sólidos que se generan en la zona, información turística, atención telefónica, asesoría jurídica sillas de ruedas para personas con discapacidad motriz, todo lo relativo a las medidas sanitarias contra el Covid-19, apoyo al INAH en cuanto energía eléctrica, uso de oficinas e internet, entre otros.
Parte de la seguridad y atención a los turistas tiene que ver con la devolución que hacen nuestros intendentes de objetos que dejan olvidados en los baños turistas, principalmente carteras, mochilas y costosos celulares”.
FUENTE DIARIO DE YUCATAN
